DEBACLE DE LA EDUCACIÓN EN EL PERÚ.
Hace algunos años, durante el segundo nefasto gobierno de Alan García, un periodista de "El Comercio" publicó un artículo denominado "Educación y nutrición", en el cual se hacía un interesante análisis acerca del problema de la educación en el Perú. En este artículo podíamos leer que por años se ha culpado solamente al magisterio de la mala educación que se imparte en el país y que nunca se había analizado que uno de los factores importantes es la mala nutrición con la que los estudiantes, sobre todo de sectores muy pobres, van a la escuela.
Ahora, yo quiero dar a conocer otro factor que, como profesor, aprecio día a día: De un tiempo a esta parte se le ha hecho saber, se le ha dado a conocer a los alumnos "sus derechos". Les han dicho que el maestro no puede "tocar" al alumno; no puede corregirlo; no puede levantarle la voz porque lo "trauma", y es más; el alumno puede denunciar a su profesor. Puede, incluso, llamar al fiscal y el profesor tiene todo en su contra. Y en muchas ocasiones el profesor actúa porque desea cambiar las actitudes negativas de sus alumnos. Con esto no pregono el abuso de ninguna índole del maestro, solamente sabemos que las medidas correctivas deben darse de manera oportuna.
A este ritmo y en estos tiempos, el alumno ya no estudia, ya no desarrolla actividades, ya no investiga... y su profesor no lo puede desaprobar porque, además, si el 30% ó 50% sale desaprobado, éste, es un mal profesor (que puede darse el caso). Luego, "se tiene que aplicar la curva para evitar ese porcentaje".
En estos tiempos en que todo es "lihgt", los estudiantes esperan también que el estudio lo sea, y con posibilidades de salir invictos. Los estudiantes de ahora son groseros, soeces e irreverentes con sus profesores... y ellos no pueden corregir porque se arriesgan a ser denunciados.
A este ritmo y en estos tiempos, el alumno ya no estudia, ya no desarrolla actividades, ya no investiga... y su profesor no lo puede desaprobar porque, además, si el 30% ó 50% sale desaprobado, éste, es un mal profesor (que puede darse el caso). Luego, "se tiene que aplicar la curva para evitar ese porcentaje".
En estos tiempos en que todo es "lihgt", los estudiantes esperan también que el estudio lo sea, y con posibilidades de salir invictos. Los estudiantes de ahora son groseros, soeces e irreverentes con sus profesores... y ellos no pueden corregir porque se arriesgan a ser denunciados.
¿A quién le conviene un país con esta clase de educación? A muchos sí, a pocos no.
Sería bueno que, a la par de dar a conocer a los estudiantes sus derechos, sepan primero cuáles son sus deberes. Exige tus derechos cuando hayas cumplido con tus deberes.

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